martes, 25 de noviembre de 2014

Reflexión Final Pasantía

Debido a que en éste momento me encuentro finalizando los últimos cursos de mi programa de Pregrado, y se acerca el momento de enfrentarme al mercado laboral donde tendré que competir con muchísimos otros profesionales graduados con un título igual que el de ellos. 


Es por esto que desde hace un tiempo he estado considerando diferentes opciones para diferenciarme de los demás candidatos potenciales, y he buscado aprender otros idiomas, capacitarme en talleres y conferencias de emprendedurismo, buscar un nicho de especialización, e intentar perfilarme a nivel de la universidad.


El hecho de realizar una práctica profesional me ayudó a comprender de forma más clara el ambiente laboral al que me voy a enfrentar pronto, ya que pude experimentar la cultura organizacional de una compañía muy grande, pude asumir retos profesionales muy importantes, tuve que obligarme a pensar fuera de la caja, y me vi enfrentado a cumplir con metas, objetivos y hasta un horario de trabajo. 


Asimismo, esta experiencia me enseñó mucho acerca de mí mismo, ya que a través de la interacción con todas las más de 60 personas con las que me relacioné en ésta práctica profesional, pude recibir retroalimentación muy valiosa para realizar ajustes a mi personalidad y a la forma en como pretendo realizar mi trabajo una vez que me encuentre en esa etapa de mi vida.

También me permitió darme cuenta de lo difícil y agotador que podría resultar eventualmente si tuviera que estudiar y trabajar al mismo tiempo, ya que el hecho de trasladarse largas distancias, trabajar durante todo el día, y luego llegar a la universidad a tiempo para poner atención, y cumplir con tareas, quices y exámenes; es súmamente cansado.


Finalmente, la retroalimentación recibida por parte del docente así como de mi jefe directo dentro de la organización, me funcionó para identificar las áreas de mejora más relevantes para mi futuro desempeño como profesional, ya sea como trabajador de una compañía, o como emprendedor de mi propia empresa; por lo cual puedo decir que me encuentro súmamente satisfecho y preparado para enfrentar el mercado laboral tan pronto como me gradúe de la universidad.

lunes, 24 de noviembre de 2014

Plan B

Estas últimas semanas ha implicado la presentación y modificación constante de propuestas, ya que es necesario entregar la mejor versión posible antes de la revisión final.


Es por ello que una y otra vez he tenido que modifcar, ajustar y depurar hasta en los más mínimos detalles la presentación sobre la cual realicé mi propuesta de plan de acción a seguir. 

Inclusive, los encargados de la práctica hasta me insinuaron que debía continuar con la etapa de implementación y puesta en marcha de las propuestas. Sin embargo debido al limitado tiempo que tengo disponible, no creo posible lograr esto.

Además existen ya dentro de mi agenda otras actividades pendientes y responsabilidades previamente adquiridas a las cuales tengo que responder, por lo que no es factible extender el tiempo de la práctica más allá de la fecha planteada desde un inicio.

¿Con o sin proveedores?

Esta semana fue muy desafiante para mí como futuro profesional, ya que no solamente debí realizar un adecuado diagnóstico y proponer un plan de acción apropiado que solucionara los problemas encontrados, sino que además debía encontrar el precio de mi propuesta.

Eso significaba que yo, después de haberme volado la cabeza pensando en ideas rajadísimas para solucionar los problemas encontrados, ahora debía contactar a proveedores que pudieran vender tales soluciones.

Primero que todo yo no tenía idea de quién podía vender aquellas máquinas sofisticadas que en mi mente imaginé. Además, yo para contactarlos debía utilizar mi número de teléfono celular personal y presentarme como el asesor de la ACME Corporation.

También tenía que usar mi correo electrónico, pues no tenía una dirección @acmecorporation.com

Al inicio fue frustrante, ya que nadie confiaba en mí, nadie me conocía, y no estaban dispuestos a sacar de su tiempo para prepararme una cotización sobre la nada. Yo no tenía permiso de brindar muchos detalles de la empresa, ni tampoco podía invitarlos a visitar las instalaciones debido al secreto comercial y logístico que se debe guardar.

Sin embargo poco a poco fueron confiando en mi hablada, y la confianza que les di fue suficiente para que después de 2 semanas yo tuviera en mi poder un número importante de contactos de proveedores con precios y todo.

Al final de cuentas, al presentar esas propuestas lo que hice fue asustar a los gerentes y directivos de las distintas áreas, por lo que decidieron mejor no invertir debido a que los altos costos no eran aplicables a la realidad de la empresa.

Gracias a Dios yo había planeado mi propuesta en varias etapas y escenarios, uno de los cuales implicaba realizar cambios menores sin necesidad de invertir ni un sólo dólar. Esta fue la opción que consideraron mejor, y la que eventualmente aplicarían.